Astenia, ¿Qué es y qué la causa?

astenia

La astenia es uno de los síntomas más frecuentes referidos por los pacientes que sufren cáncer. En este blog te enseñaremos qué es y algunas maneras para sobrellevar esta fatiga producida por el cáncer:

¿Qué es la Astenia?

La astenia producida por el cáncer, es uno de los síntomas más frecuentes que los pacientes oncológicos presentan. El nivel de astenia que se produce en los pacientes es elevado, de forma que se encuentra entre uno de los síntomas que más angustia genera entre los pacientes que lo experimentan.
Puede ser un síntoma que disminuye la capacidad mental o física que impide a los enfermos funcionar con normalidad.

La astenia se define como la pérdida de energía, sensación de malestar y disminución de la función mental que afecta a la calidad de vida.
Esta sensación puede surgir de forma más temprana o en el estado final, esto dependerá de cada paciente. Las causas pueden relacionarse con el cáncer o por otro lado a los efectos de los tratamientos.

Esta sensación de fatiga, es medida en una escala de 0 a10. Donde 0 equivale a nada de fatiga y el 10, una fatiga en gran medida.

Causas de la astenia

La astenia por cáncer puede ser causada por diversos factores, y no en todas las personas afecta de la misma manera. Algunos de los factores que contribuyen a este tipo de fatiga llamada astenia son:

  • El cáncer. El cáncer puede provocar cambios en el cuerpo que producen fatiga. Por ejemplo, algunos tipos de cáncer liberan proteínas que causan dicha fatiga. Otros tipos de cáncer hacen que el cuerpo necesite más energía y se debilitan los músculos o se alteran las hormonas del cuerpo.
  • Tratamiento oncológico. Si el tratamiento requerido daña las células sanas puedes sentir fatiga si el cuerpo trabaja para reparar el daño causado.

 

También existen varias causas que pueden provocar que aparezca la astenia que no están relacionadas con el cáncer como:

  • Anemia
  • Dolor
  • Falta de sueño
  • Mala nutrición

¿Cuál es el tratamiento de la astenia?

La astenia puede controlarse, algunas estrategias son las siguientes:

  • Busca tratamiento para causas que empeoran la fatiga. Al informar al médico sobre la fatiga que experimentas, al elegir un tratamiento u otro examinará previamente factores como el dolor, la angustia, alteraciones del sueño, anemia u otros problemas médicos.
  • Mantén cierto grado de actividad física. Aunque no lo parezca, realmente es lo único que ha demostrado realmente disminuir la fatiga en estos casos, algunos de los consejos pueden ser andar, nadar o ir al gimnasio. Lo ideal es hacer terapias individualizadas con un profesional.
  • Tómate tiempo para relajarte. Programar los descansos en el día son necesarios para conservar la energía para cuando la necesite.
  • Come bien. Mantener una buena nutrición es de gran importancia. En la enfermedad oncológica es frecuente la malnutrición. Se requiere de un dietista-nutricionista experto para crear buenas pautas nutricionales adaptadas a cada caso.
  • Incorporar hábitos de sueño. Incorporar hábitos de sueño correctos es muy importante para tener un sueño reparador.
  • Aplica estrategias de integración mente-cuerpo. Hay evidencias que afirman que la meditación, el mindfulness o el yoga, son de gran ayuda.
  • Considera la psicoterapia y el asesoramiento psicológico. Un terapeuta con experiencia en paciente oncológico puede brindar grandes beneficios, al eliminar el estrés como factor que empeore la fatiga.
  • Realiza masajes. La masoterapia ayuda a aliviar la fatiga, mejorando la calidad del sueño. Esto tiene evidencia científica, pero necesitamos de nuevo de profesionales expertos.

Preguntas frecuentes sobre la astenia

¿Qué órgano afecta la astenia?

La astenia es un término médico utilizado para describir una sensación generalizada de debilidad, cansancio o falta de energía en el cuerpo. No se trata de un órgano específico el que se ve afectado por la astenia, sino que puede estar relacionada con diferentes factores y sistemas del cuerpo.

La astenia puede estar asociada a trastornos o condiciones que afectan diversos órganos y sistemas, tales como:

  • Sistema nervioso central: Problemas en el cerebro, como trastornos neurológicos, lesiones cerebrales o enfermedades neurodegenerativas, pueden contribuir a la aparición de astenia.

  • Sistema endocrino: Desórdenes hormonales, como desequilibrios en la tiroides (hipotiroidismo o hipertiroidismo), problemas en las glándulas suprarrenales o disfunciones en el equilibrio hormonal general, pueden ocasionar astenia.

  • Sistema cardiovascular: Enfermedades del corazón, como insuficiencia cardíaca o enfermedad arterial, pueden llevar a la fatiga y debilidad generalizada.

  • Sistema respiratorio: Problemas pulmonares crónicos, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o la insuficiencia respiratoria, pueden generar una sensación constante de cansancio.

  • Sistema gastrointestinal: Trastornos digestivos crónicos, como la enfermedad inflamatoria intestinal o la enfermedad celíaca, pueden causar astenia debido a la mala absorción de nutrientes esenciales.

Es importante destacar que la astenia también puede estar relacionada con factores psicológicos, como el estrés crónico, la depresión o la ansiedad, los cuales pueden afectar negativamente los niveles de energía y el estado de ánimo.

Dado que la astenia puede tener múltiples causas, es fundamental consultar a un médico para obtener un diagnóstico adecuado y determinar el tratamiento apropiado según cada situación particular.

¿Cuál es la mejor vitamina para el cansancio?

Cuando se trata de tratar el cansancio, no existe una única vitamina que sea considerada como la mejor. Sin embargo, hay varias vitaminas que desempeñan un papel importante en la producción de energía y en el mantenimiento de un estado de bienestar general. Estas son algunas de las vitaminas que pueden ayudar a combatir el cansancio:

  1. Vitamina B12: Es esencial para la formación de glóbulos rojos y el adecuado funcionamiento del sistema nervioso. Una deficiencia de vitamina B12 puede causar fatiga y debilidad. Se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, como carnes, pescados, huevos y lácteos.

  2. Vitamina B6: Ayuda en la producción de energía y en el metabolismo de proteínas. Además, contribuye al funcionamiento adecuado del sistema nervioso. Se encuentra en alimentos como pescados, aves, plátanos, aguacates, nueces y granos enteros.

  3. Vitamina C: Es un antioxidante que ayuda a combatir el estrés oxidativo y mejora la absorción de hierro, un mineral necesario para la producción de energía. Se encuentra en frutas cítricas, kiwis, fresas, pimientos y brócoli, entre otros.

  4. Vitamina D: Juega un papel fundamental en la salud ósea y en el sistema inmunológico. La deficiencia de vitamina D se ha asociado con síntomas de fatiga. Se obtiene principalmente a través de la exposición al sol, pero también se encuentra en pescados grasos, huevos y lácteos fortificados.

  5. Complejo de vitamina B: El complejo B, que incluye vitaminas como B1, B2, B3, B5, B6 y B12, desempeña un papel crucial en el metabolismo energético. Estas vitaminas se encuentran en diversos alimentos, como carnes, pescados, legumbres, frutos secos, granos enteros y lácteos.

¿Cómo se evalúa la astenia?

Para evaluar la astenia, se utiliza una combinación de historia clínica, examen físico y, en algunos casos, pruebas de laboratorio. A continuación, se describen algunos aspectos a considerar durante la evaluación:

  1. Historia clínica: El médico realizará preguntas detalladas acerca de los síntomas de astenia, su duración, posibles desencadenantes, síntomas adicionales y cualquier condición médica previa. También se explorarán el estilo de vida, el patrón de sueño, la alimentación y la presencia de factores estresantes.

  2. Examen físico: Se llevará a cabo un examen físico completo para identificar signos de enfermedades o trastornos que puedan estar relacionados con la astenia. Se prestará especial atención a los sistemas cardiovascular, respiratorio, endocrino y neurológico.

  3. Pruebas de laboratorio: Según la sospecha diagnóstica, se pueden solicitar pruebas de laboratorio específicas. Estas pueden incluir análisis de sangre para evaluar los niveles de hemoglobina, glóbulos rojos, vitaminas, hormonas tiroideas, glucosa, entre otros. También pueden realizarse análisis de orina y pruebas de función hepática o renal, según sea necesario.

  4. Evaluación psicológica: En algunos casos, se puede recomendar una evaluación psicológica para descartar la presencia de trastornos psiquiátricos subyacentes, como depresión, ansiedad u otros trastornos del estado de ánimo.

Es importante tener en cuenta que la evaluación de la astenia puede variar en cada situación particular. El médico determinará las pruebas necesarias y el enfoque de evaluación adecuado según los síntomas y características individuales del paciente. Por lo tanto, es fundamental buscar atención médica profesional para obtener un diagnóstico preciso y establecer un plan de tratamiento adecuado.

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