La neuropatía: síntomas y causas

la neuropatia

La neuropatía puede aparecer durante los tratamientos de quimioterapia. La gravedad de los síntomas varía de una persona a otra, algunos pacientes pueden experimentar una mejoría con el tiempo, mientras que otros pueden experimentar una neuropatía a largo plazo o residual (crónica)

 

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¿Qué es la Neuropatía?

La neuropatía es un efecto secundario bastante común de algunos tratamientos de quimioterapia. Consiste en un daño en los nervios que controlan la sensibilidad y, ocasionalmente, la movilidad.

Por lo general, este tipo de neuropatía mejora al finalizar con la quimioterapia, pues los nervios pueden curarse. Sin embargo, algunas veces los síntomas no desaparecen por completo.

Los pacientes más propensos a experimentar este efecto secundario son aquellas personas que ya tengan alguna afectación previa de los nervios, como los diabéticos, personas con alcoholismo, fumadores, etc

 

¿Cuáles son los síntomas de la Neuropatía?

Los síntomas en la neuropatía pueden variar en intensidad y presentación respecto a otras personas. Suelen comenzar en los extremos de los nervios, en la parte más alejada de la médula espinal, por lo que las manos y los pies suelen ser los más afectados. Y de la misma manera, en las piernas suele aparecer antes que en los brazos.

Los síntomas más generales son dolor, entumecimiento u hormigueo en las manos o los pies, además de sensibilidad al frío o al tacto.  Esta sensación puede ser intermitente o por el contrario, constante. Al aumentar el daño a los nervios, los músculos de los pies o las manos se pueden debilitar, provocando lo que se llama ‘pie o mano caídos’, con problemas al caminar o hacer determinadas tareas.

Además de estos síntomas generales, se puede hablar de unos específicos, los cuales dependen de la gravedad y el tipo de órgano en el que se encuentre el daño causado en los nervios. Se pueden dividir en tres grandes clasificaciones:

 

Síntomas autónomos:

  • Estreñimiento o problemas para orinar
  • Disminución de la sudoración
  • Cambio en la presión arterial

 

Síntomas motores:

  • Pérdida del equilibrio o la coordinación
  • Cambio en la forma de andar o caminar que puede causar tropiezos o caídas
  • Reflejos deficientes
  • Debilidad muscular y pérdida de músculo (que hace que las piernas se vean más delgadas), especialmente en brazos y piernas
  • Calambres musculares
  • Problemas con las habilidades de motricidad como escribir, atarse los zapatos o abotonarse la ropa

 

Síntomas sensoriales:

  • Adormecimiento (pérdida de sensibilidad), hormigueo o sensación de ardor, por lo general, en las manos o pies
  • Dolor en la boca o la mandíbula
  • Sensibilidad al tacto o temperatura
  • Dolor agudo, repentino y punzante

 

Causas de la Neuropatía

La causa más común de la Neuropatía es el tratamiento de quimioterapia, como resultado de los efectos tóxicos que algunos medicamentos quimioterapéuticos tienen sobre los nervios periféricos. Además de la utilización de tratamientos, como la radioterapia y las afecciones médicas como la diabetes también pueden provocar daños a los nervios y aumentar el riesgo de sufrir este tipo de neuropatía.

Los nervios periféricos transportan señales desde el cerebro hasta las diferentes partes del cuerpo y viceversa. Estas señales pueden tener diferentes funciones, entre ellas motrices, sensoriales y autónomas. Los medicamentos utilizados en dicho tratamiento pueden dañar las diferentes células y fibras nerviosas, interrumpiendo la comunicación entre los nervios y el cerebro, y provocando los síntomas.

Las quimioterapias que presentan el mayor riesgo de neuropatía son:

  • Vincristina
  • Vinblastina
  • Platinos
  • Bortezomib
  • Talidomida
  • Taxanos
  • Gemcitabina

 

Las dosis altas y las combinaciones de medicamentos pueden aumentar la probabilidad de sufrir neuropatía.

 

¿Cómo se evalúa la neuropatía?

Al realizar una evaluación de la neuropatía que experimenta el paciente se tienen en cuenta varios aspectos.  Son los siguientes:

 

  • El tipo de síntomas que experimenta (sensorial, motor, autónomo o una combinación)
  • La gravedad de dichos síntomas (dolor, cuánto afectan la vida diaria)
  • Cambios en los síntomas con el paso del tiempo (si los síntomas empeoran o permanecen estables)
  • Duración de los síntomas (si desaparecen antes del siguiente ciclo de quimioterapia o persisten)

 

En primer lugar, el médico recopila información detallada sobre los síntomas que experimentas, su duración y su gravedad a través del historial clínico . También se considerarán aspectos como el tipo de quimioterapia recibida, la dosis y la frecuencia de los tratamientos.

Después se realizará un examen físico para evaluar los signos de neuropatía y determinar qué áreas del cuerpo están afectadas. Prestando la máxima atención a la sensibilidad al tacto, la fuerza muscular, los reflejos y la coordinación.

Además se llevan a cabo diferentes pruebas de función nerviosa con el objetivo de evaluar objetivamente el funcionamiento de los nervios, midiendo la velocidad de conducción de las señales nerviosas, y electromiografía

En algunos casos se pueden realizar análisis de sangre para evaluar los niveles de ciertas vitaminas, como la vitamina B12, y descartar otras causas de neuropatía distintas a la quimioterapia.

Tras realizar el examen físico, se utilizan escalas de evaluación específicas como la Escala de Neuropatía del Cáncer (CIPN) o la Escala de Evaluación Neuropática (ENS), para cuantificar la gravedad de la neuropatía y monitorear su progresión a lo largo del tiempo.

 

¿Cómo prevenir la neuropatía?

Prevenir la neuropatía puede ser difícil de lograr, sin embargo, existen algunas medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo o minimizar la gravedad de la neuropatía:

  • Elección de medicamentos: Algunos medicamentos quimioterapéuticos tienen un menor riesgo de causar neuropatía en comparación con otros. Los médicos pueden utilizarlos como alternativas para reducir el riesgo de neuropatía.

 

  • Dosis y tiempo de administración: Disminuir la dosis y la administración de los medicamentos quimioterapéuticos puede ser beneficioso para reducir el riesgo de neuropatía.

 

  • Suplemento de vitamina B12 y magnesio. La administración de esta vitamina parece ser realmente útil a la hora de disminuir el riesgo en algunos pacientes, aunque no hay una evidencia científica demostrada

 

  • Control de los factores de riesgo: Algunos factores como la diabetes o la edad avanzada puede favorecer al riesgo de la neuropatía

 

  • Es de gran importancias someterse a evaluaciones periódicas para su detección

 

¿Cómo se trata la neuropatía?

En primer lugar el médico debe tomar una decisión sobre reducir la dosis del fármaco que esté causando neuropatía, o incluso suspenderlo y cambiarlo por otro.

Por otro lado está el tratamiento que se centra en aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida del paciente y, en algunos casos, ayudar en la recuperación de los nervios dañados. A continuación, se presentan algunas opciones para su tratamiento:

  • Medicamentos para el dolor: Se pueden prescribir analgésicos para aliviar el dolor asociado con la neuropatía. Esto puede incluir desde analgésicos de venta libre, como el paracetamol o los medicamentos antiinflamatorios, hasta algunos más específicos para el manejo del dolor neuropático.

 

  • Terapia física y ocupacional: La terapia física y ocupacional puede ser beneficiosa para mejorar la fuerza muscular, la coordinación y el equilibrio. Los terapeutas pueden enseñar ejercicios y técnicas de manejo del dolor que ayuden a mantener la función y reducir los síntomas de la neuropatía.

 

  • Fisioterapia, masajes y actividad física. Estas terapias favorecen la protección nerviosa por parte de los músculos, además de que se estimulan de manera controlada zonas específicas, favoreciendo la recuperación de los nervios

 

  • Estimulación eléctrica y magnética: Algunas terapias, como la estimulación eléctrica nerviosa transcutánea o la estimulación magnética transcraneal, pueden ayudar a

aliviar el dolor y mejorar la función nerviosa en algunos pacientes.

 

  • Acupuntura: siempre que sea realizada por personal experto, cada vez hay más evidencia de sus beneficios en el manejo de la neuropatía

 

  • Cambios en el estilo de vida: Hacer cambios en el estilo de vida puede ser útil para reducir los síntomas de la neuropatía. Esto puede incluir mantener una dieta equilibrada y nutritiva, hacer ejercicio regularmente, evitar el consumo de alcohol y dejar de fumar.

 

Preguntas frecuentes

¿Qué es neuropatía y por qué se da?

La neuropatía periférica, una consecuencia del daño a los nervios fuera del cerebro y la médula espinal (nervios periféricos), a menudo causa debilidad, entumecimiento y dolor, generalmente en las manos y los pies. También puede afectar a otras áreas y funciones corporales, como la digestión, la orina y la circulación.

¿Cómo saber si tengo dolor neuropático?

El dolor neuropático se percibe como quemazón, hormigueo o hipersensibilidad al roce o al frío. La hipersensibilidad al tacto se denomina alodinia. Incluso un ligero toque puede causar dolor. A veces el dolor neuropático es intenso y constante.

¿Qué médico ve el dolor neuropático?

El neurólogo contribuye al diagnóstico y tratamiento de los pacientes tanto con dolor crónico neuropático, un dolor de importancia creciente y manejo difícil, cuyo tratamiento se debe basar, no tanto en la etiología, sino en los mecanismos fisiopatogénicos involucrados, como con el resto de pacientes con dolor crónico complejo.

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