¿Qué es un Port-a-cath?

port-a-cath

Seguramente hayas escuchado la palabra ‘Port-a-cath’ pero si quieres tener toda la información detallada sobre este dispositivo, en este artículo vamos a intentar resolver tus dudas.

A continuación, te explicamos en qué consiste, cuándo se recomienda colocarlo y cuándo retirarlo.

 

¿Qué es Port -a- cath?

Un Port-a-cath es un dispositivo que proporciona un acceso venoso permanente, es decir, permite poder acceder repetitivamente al sistema vascular sin necesidad de tener que “pinchar” una vía cada vez que se requiera.

Este dispositivo facilita la extracción de analíticas y muestras de sangre, así como la administración de medicamentos. Además reduce las molestias asociadas a un catéter externo o vía periférica.

Este dispositivo está formado por un reservorio o portal de titanio, el cual se conecta a un catéter y se introduce en un torrente venoso. Consiste en tres partes:

  • Es una pequeña cámara metálica sellada en la parte superior con una membrana de silicona autosellante.
  • Catéter. Es un tubo delgado y flexible.
  • Conector del catéter. Un componente que conecta el catéter con el portal

Los sistemas Port-a-Cath están fabricados con titanio, polisulfona, o de ambos, pero a pesar del material, se implantan, utilizan y mantienen de la misma forma. Se fabrican con materiales diseñados especialmente para estar alejados en el cuerpo humano.

 

¿Cuándo se recomienda colocar un Port-a-cath?

La colocación de este dispositivo de acceso venoso permanente se recomienda colocar a todo paciente que necesite un acceso vascular repetido o continuado y no disponga de unas venas donde sea fácil coger una vía periférica. Pero a veces es necesario para administrar algunos tratamiento de quimioterapia, que de lo contrario podrían ser demasiado agresivos para las venas más finas.

 

¿Cómo se coloca el Port-a-cath?

Después de que el médico conozca la situación del paciente, el cirujano se encargará de la colocación de dicho dispositivo.

Se coloca a través de una pequeña intervención quirúrgica en un quirófano. Dicha intervención es breve, en torno a 35-50 minutos. Además radiológicamente se comprueba la localización correcta de este dispositivo, durante la intervención. Habitualmente se deja el portal alojado en una región cercana a la clavícula, y el catéter se introduce hasta una vena central, normalmente la subclavia, que comunica directamente con el corazón.

Después de un periodo de observación, el paciente puede volver a su domicilio sin ningún problema  La colocación requiere anestesia local, con posibilidad de sedación endovenosa. Para administrar los medicamentos es necesario pinchar con una aguja especial, logrando que pase a través de la aguja a la cámara del portal y a través del catéter, llegando fácilmente al torrente sanguíneo.

La forma de retirada tiene un procedimiento parecido, bajo anestesia local, por un cirujano, y de la misma manera, ambulatoria.

 

¿Qué complicaciones puede haber con el Port-a-cath?

Usar el dispositivo Port-a-cath conlleva posibles riesgos asociados a la correcta colocación y el correcto funcionamiento. No es muy frecuente que se presenten riesgos, sin embargo, en el caso de presentarse, suelen ser muy leves:

  • Complicaciones en la colocación. Las complicaciones durante la cirugía llevada a cabo que pueden surgir son: hematoma de la herida, neumotórax y otras complicaciones como infección, rechazo del implante o fragmentación del catéter, entre otras.
  • Complicaciones del uso: Igual que las complicaciones que pueden producirse en la colocación, en el uso no es muy frecuente que surjan. Entre ellas se incluyen: trombosis, migración del catéter o rotación del portal

 

¿En qué puede afectar el ser portador de un dispositivo Port-a-cath?

No tiene por qué pasar algo. Una vez pasado el proceso de inflamación que aparece después de la operación, el Port-a-cath no produce molestias

Al estar colocado de forma subcutánea no es demasiado visible, aunque puede ser más evidente en personas muy delgadas

Y por lo general permite desarrollar una vida laboral y social normal

 

¿Qué tipo de mantenimiento precisa y cuanto puede durar el Port-a-cath?

Una semana o diez días después de su intervención deberá acudir a su centro de salud para retirar los puntos. Y más tarde deberá acudir a su profesional de enfermería para los cuidados que requiere este dispositivo.

Después de cada uso debe ser lavado con suero fisiológico y posteriormente heparinizado para disminuir el riesgo de trombosis.

Si existen periodos donde no se haga uso de este dispositivo, por un descanso de tratamiento, la heparinización debe hacerse una vez cada mes o mes y medio

 

¿Cuánto tiempo dura el Port-a-Cath?

Si es preciso, un Port-a-cath puede mantenerse funcionando durante años. Una vez finalice su tratamiento, suele conservarse durante un tiempo prudencial, para lo cual sólo es preciso heparinizar el sistema periódicamente cada 1 o 2 meses.

 

¿Cómo se llama la aguja del Port a Cath?

El Port a Cath es un catéter central interno, de silicona, insertado con técnica tunelizada que se sitúa por debajo del tejido celular subcutáneo, permitiendo el acceso repetido al sistema vascular, a través de unas agujas llamadas Gripper.

 

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